Historia
enmiGuate.com nació para no dejar sin servicio a unos pocos clientes. Lo que iba a ser temporal se convirtió en nuestra empresa.
2001: la idea
En 2001, uno de nuestros socios trabajaba en el departamento de comercio electrónico de una empresa de tarjetas de crédito. Su trabajo era asesorar a las empresas que querían recibir pagos en línea, y notó que muy pocas podían darse el lujo de tener un sitio web.
De ahí nació la idea: crear opciones de sitios web a un precio accesible, para que más empresas pudieran tener uno y recibir pagos con tarjeta en él.
La primera empresa
Primero formamos una empresa con varios socios y colocamos servidores aquí en Guatemala, con costos bastante altos. Durante dos años dimos hosting, registro de dominios y diseño de sitios web con otro nombre y otro sitio.
La venta de sitios no avanzó como esperábamos y el negocio no era rentable. Los socios se retiraron y la empresa cerró.
2003: nace enmiGuate.com
Teníamos menos de diez clientes y no queríamos dejarlos colgados. Por eso registramos enmiGuate.com en 2003: para seguir atendiendo los cinco u ocho sitios de entonces mientras les avisábamos con tiempo que buscaran otro proveedor.
Elegimos un nombre sencillo, que no significara nada más que el lugar: Guatemala.
También queríamos recomendarles un buen lugar a dónde llevar sus sitios, porque en los negocios se conoce a personas a las que uno no quiere fallarles. Al buscar con cuidado encontramos servicios que nos permitían armar una infraestructura a un costo razonable y dar el servicio a un precio accesible para todos. Lo que iba a ser temporal se volvió permanente.
Subdominios, directorios y dominios a precio justo
En esos años, un dominio .com, .net, .org o .info costaba unos US$35 al año y un plan de hosting rondaba los US$20 al mes. Solo el costo del dominio hacía difícil vender un sitio.
Si ya habíamos resuelto el costo del hosting, pensamos resolver el del dominio con subdominios: empresa.enmiguate.com para las empresas y organizacion.enmiguate.org para las organizaciones. Para que a todos los encontraran fácilmente, planeamos un directorio por cada lugar de Guatemala en enmiguate.net, como villanueva.enmiguate.net, mixco.enmiguate.net o escuintla.enmiguate.net.
Las cosas no salieron exactamente así. Aparecieron dominios con tarifas más justas, empezamos a ofrecerlos en la tienda guatesitios.net a unos US$10 al año, y los sitios empezaron a venderse. La idea de los directorios sigue en nuestros directorios de negocios, colegios, iglesias, dentistas y marcas.
Los distribuidores y el primer plan
Muchas empresas no nos compraban porque el precio les parecía sospechosamente barato. Algunas, sin saberlo, terminaron contratando el mismo servicio con uno de nuestros distribuidores, unas cuatro veces más caro.
La mayor parte de la venta terminó siendo indirecta. Quienes conocían estos servicios vieron que nuestra oferta era real y la convirtieron en su negocio. Así, sin buscarlo, tuvimos distribuidores con quienes mantenemos una relación de negocios duradera y, en muchos casos, de amistad. Opciones para revendedores.
Empezamos con un plan de Q240 al año. Tenía poco espacio, pero alcanzaba para publicar la información, las imágenes y los textos de cualquier empresa.
Crear opciones, no necesidades
Con una tarifa tan baja no podíamos dedicar mucho tiempo a convencer a nadie. Preferimos atender a quienes ya sabían que necesitaban un sitio: en lugar de crear la necesidad, como suele hacer un vendedor, nos dedicamos a crear opciones.
Les decíamos que internet es como un gran mercado, y que nosotros les ofrecíamos un local en ese mercado para ofrecer sus productos o servicios. No buscábamos deslumbrar a nadie con promesas: un sitio da beneficios solo si se usa bien, y eso depende de cada empresa. Lo que le funcionó a un sitio no siempre le funciona a otro, por eso vemos cada caso para darle a cada cliente expectativas reales.
Lo que hemos aprendido
No podemos decir que somos los mejores ni los más baratos, aunque lo procuremos. Tampoco que ya lo sabemos todo: con cada cliente aprendemos algo nuevo que nos ayuda a atender mejor a los demás.
Un sitio web es una herramienta. Por sí mismo no hace nada por usted, pero usted puede hacer mucho con él. Por eso no buscamos emocionarle para que contrate: le compartimos nuestra experiencia y armamos paquetes accesibles para que su sitio de verdad le sirva. Así ganamos los dos, y nosotros tenemos un cliente de largo plazo.
Hoy varias empresas y personas ofrecen hosting y dominios en Guatemala. Al final, una máquina presta el servicio. La diferencia está en quién eligió esa máquina y dónde la ubicó, quién la vigila y quién está atento para resolver cualquier problema.
Los sistemas de hosting y dominios han mejorado mucho, pero ningún servicio está libre de riesgos. No le ofrecemos perfección: el 100% de estabilidad es nuestro objetivo. Trabajamos para prevenir cualquier inconveniente y, si se presenta uno, usamos todos nuestros recursos para restablecer el servicio tan pronto como la falla lo permita.
Hoy
Gracias a Dios, hemos creado opciones que han sido del agrado de los guatemaltecos. Con más de once años de servicio ya atendíamos más de 1,500 sitios, y mantenemos el mismo compromiso.
Nuestros precios y condiciones son claros. No le tanteamos para ver cuánto puede pagar: le damos el servicio con lo básico y necesario, o tan personalizado como desee invertir. Si no conoce de páginas web y quiere publicar la de su empresa sin que se aprovechen de usted, platique con nosotros.
Gracias a todas las empresas, instituciones, organizaciones y personas que nos han dado la oportunidad de servirles. Vea algunos de nuestros clientes.
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